Transformación digital por el COVID 19



La pandemia de COVID-19 ha impactado al mundo en todo sentido y las empresas han empezado a revisar sus estrategias, sin embargo, los desafíos que está presentando esta crisis brinda una oportunidad para que las organizaciones evolucionen a una nueva realidad donde predomina lo digital.

Si bien durante los últimos años ha venido ocurriendo proceso de transformación digital en el país, el COVID-19 ha acelerado aún más el ritmo del cambio y la velocidad de la transformación y esto ha obligado a los rezagados a acelerar el paso para igualar a los líderes digitales. En este periodo de tiempo, las empresas deben de responder sin perder de vista la recuperación y preparación para el futuro.

El Covid-19 hasta cierto punto se ha convertido en un instrumento de medición para saber cuan preparados estábamos a nivel privado y púbico en la ruta de la transformación digital. Las diferentes organizaciones han tenido que responder de manera inmediata desarrollando e implementando soluciones digitales, automatizando procesos y soluciones en la nube; así como dándole facilidades a sus colaboradores para realizar trabajo remoto y de ese modo resguardar su integridad y aquellas que no lo han hecho se han visto forzadas a parar su operación. 


Mirando hacia adelante y buscando el nuevo camino hacia la transformación digital en la “nueva normalidad”



Al mirar el lado positivo de la situación actual, la resiliencia de las personas, las ganas de innovar y el desarrollar nuevas soluciones. Un estudio realizado por el Instituto de Finanzas Internacionales y Deloitte [ZSJ1] descubrió que: “Las inversiones digitales clave de los bancos y las aseguradoras en la última década los ayudó a ser más resistentes al impacto de COVID-19.

La computación en la nube ha permitido una mayor flexibilidad en el lugar donde trabajan los empleados. La capacidad de vincular centros de datos en múltiples sitios también ha permitido a estas instituciones financieras mitigar el riesgo de manera más efectiva, en lugar de depender de un solo lugar que podría verse afectado en caso de que se convierta en un punto de acceso de coronavirus”. 3

Si bien aún no sabemos cuándo será el final de la crisis sanitaria, es importante que los líderes se encuentren preparados para manejar de manera efectiva un futuro más digital, teniendo en cuenta la innovación a través de alianzas y despliegue de diferentes tecnologías como propuesta de valor para el negocio.  

 

La pandemia aceleró la digitalización de las empresas colombianas



Proyectos de transformación digital que estaban planeados para cinco años debieron implementarse apresuradamente en un par de meses. La crisis sanitaria puso a correr a los empresarios colombianos y, en medio de tantas malas noticias, algo bueno ha ocurrido: el salto digital que varios sectores pensaban realizar en el mediano plazo se hizo de una buena vez. O cuando menos, comenzó. No es un secreto que “se requiere una digitalización y una nueva manera de conectar con los clientes para poder sobrevivir en esta era post COVID”, señala Praveen Sengar, CEO de Etek, una compañía internacional de seguridad informática. Esa nueva manera de hacer negocios empieza a reflejarse en el país de diferentes maneras, desde las compras en el supermercado hasta en las citas médicas.

Excepto en la banca, en donde se registraban las principales transformaciones tecnológicas para adaptar el sector financiero a las nuevas dinámicas de los clientes, en la economía colombiana el cambio digital transcurría lentamente. En febrero había 122.000 teletrabajadores, el comercio electrónico no alcanzaba el 1% del PIB y cada paciente afiliado a una EPS debía trasladarse hasta los consultorios médicos para recibir atención, incluso para simples citas de control. Las cosas han cambiado desde entonces; se estima que entre dos y tres millones de colombianos fueron enviados a trabajar desde sus casas, según la Federación de Aseguradores Colombianos, las ventas en línea se dispararon, con un crecimiento del 12% semanal y la telemedicina alcanzó indicadores que nadie había imaginado: Sura está atendiendo 12.000 personas al día mediante consultas médicas a través de las pantallas.

Se trata de cambios que se quedarán definitivamente. El 76% de las empresas decidieron que mantendrán el teletrabajo para una porción importante de su fuerza laboral, especialmente en la modalidad mixta de dos o tres días a la semana. Compañías grandes, como Bavaria o Bancolombia confirmaron esta decisión, en tanto que organizaciones medianas y pequeñas, especialmente del sector de la economía naranja (empresas de desarrollo y TIC, de diseño y publicidad), y miles de otras pymes procedieron a reducir o cerrar sus oficinas para siempre, porque descubrieron que el trabajo remoto no afecta la productividad y las metas corporativas. Los expertos en transporte esperan un impacto positivo en el mediano plazo como resultado del crecimiento exponencial del teletrabajo. Cálculos del Ministerio de TIC para el caso de Bogotá indican que una persona que acude cinco días a la semana a su lugar de labores invierte anualmente $5,4 millones y 35 días desplazándose.

De transformación digital se habla desde hace varios años. Casi nadie discute esta idea, pero ¿de qué tamaño serán las inversiones necesarias para llevarlo a la práctica? Depende de cada empresa y de la industria a la cual pertenece. “Para muchas compañías la transformación digital se ha convertido en la columna vertebral de su negocio, por lo tanto es una inversión que ya está considerada en su presupuesto”, explica Maryury Romero, gerente de Dell Technologies. El reto es mucho mayor para las compañías que hasta ahora están empezando o lo tenían en su hoja de ruta para más adelante. “Van a tener un comienzo más complejo porque deben lidiar con otras prioridades”, explica. Por fortuna, existen modelos de adopción tecnológica que se contratan por uso y que hacen accesible cualquier servicio para las pequeñas y medianas empresas.

El comercio electrónico se disparó también, después de muchos años de lento crecimiento. Si bien las ventas a través de comercio electrónico en el país se vieron fuertemente afectadas en la primera semana del distanciamiento social obligatorio, cayendo 46% respecto a la última semana de febrero, en abril y mayo se ha presentado un crecimiento sostenido del sector del 12% en promedio cada semana, según cifras del más reciente informe producido por la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico. “La pandemia creó una tormenta perfecta para todos los que estábamos buscando esos aceleradores del comercio electrónico, que venían lento”, explica Andrés Robatel, gerente de Linio, una de las plataformas de e-commerce pioneras en el país. El sector financiero ha jugado un papel importante con la puesta en marcha de numerosas billeteras virtuales y medio de pago digitales fáciles, pero quedan obstáculos por resolver, como las barreras logísticas para la entrega de las mercancías y la baja bancarización de los colombianos. No obstante, el fortalecimiento de las compras en línea se mantendrá. “El tren partió, y es lógico que las tasas de crecimiento no seguirán siendo como en las primeras semanas de la cuarentena, pero puso al comercio electrónico dos o tres escalones por encima del ritmo que tenía antes”, sostiene Andrés Robatel.


Comentarios

  1. Buenos días Beicy, muy interesante la información dentro de este espacio, la invito a que agregue el cómic o la historieta.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Instructora, el cómic, mapa y sobre mi, se encuentra en otras entradas que podrá verla en el menu que se encuentra en la parte superior.
      Gracias y buen día.

      Eliminar

Publicar un comentario

Seguidores